NUESTROS VALORES

Nuestros valores están profundamente arraigados en el código genético de L'Oréal. Hasta el día de hoy, continúan reflejándose en las acciones cotidianas de todos nuestros equipos alrededor del mundo.

Si durante más de un siglo L'Oréal se ha dedicado exclusivamente a un solo negocio, la belleza, se debe fundamentalmente a la Pasión que ella nos inspira. Pasión por lo que la cosmética puede aportar a las mujeres y los hombres: bienestar, confianza en sí mismos y apertura hacia los demás. Pasión también por una actividad comercial que está intrínsecamente unida a la humanidad y la cultura. Porque crear productos de belleza significa tratar de entender a los demás y saber cómo escucharlos, comprender sus tradiciones, y adelantarnos a sus necesidades... Sin esta pasión, la aventura de L'Oréal nunca habría sido posible.

La Innovación es otro de nuestros valores fundamentales. Siempre tenemos presente que nuestra empresa fue fundada por un científico. La innovación es esencial porque la belleza es una búsqueda eterna que nos exige mejorar nuestro trabajo permanentemente. En L'Oréal, la innovación es vital. Desafiar constantemente las fronteras de la ciencia significa descubrir nuevas formas de crear productos que sean auténticamente diferentes y sorprendentes. Significa estar siempre a la vanguardia.

Como no existe innovación sin arriesgarse y sin tomar iniciativas, L'Oréal siempre le ha otorgado prioridad a las personas por sobre las organizaciones. Siempre hemos fomentado el Espíritu emprendedor, sinónimo de autonomía, desafío y aventura, que se ha plasmado en un estilo peculiar de gestión. Hoy en día, sigue siendo la fuerza motriz que impulsa a un Grupo que se basa fundamentalmente en el convencimiento de la importancia de cada persona y sus talentos.

Otro de los valores que nos ha guidado desde la fundación del Grupo hace más de un siglo es la Mentalidad Abierta. Escuchar a los consumidores y entender su cultura, ser receptivos a los demás y beneficiarnos de las diferencias son prioridades absolutas para responder a la diversidad infinita de aspiraciones de belleza que existe en todo el mundo. Estos conceptos son inseparables de nuestro negocio y nuestra misión.

Estos cuatro valores están inextricablemente unidos a nuestro quinto valor, la Búsqueda de la Excelencia. Un valor que está presente en todos los aspectos de nuestro negocio, en todos los países, y que se manifiesta en una forma de pensar y en la búsqueda constante de la perfección. Todos compartimos este deseo de superarnos y poder dar lo mejor de nosotros mismos por nuestros clientes.

Finalmente, cuando el Grupo innova o demuestra su espíritu emprendedor, siempre lo hace con un sentido de Responsabilidad. Ya el primer invento de L'Oréal, la "coloración segura para el cabello", era una manifestación de esta preocupación fundamental por crear productos eficaces, seguros e inocuos. Pero nuestro sentido de la responsabilidad va más allá de eso. Como líder mundial de la belleza, tenemos, más que otros, el deber de preservar la belleza del planeta y contribuir al bienestar de nuestros empleados y de las comunidades donde estamos presentes.

 

NUESTROS PRINCIPIOS ÉTICOS

Nuestros principios son Integridad, Respeto, Coraje y Transparencia.

Estos principios dan forma a nuestra cultura, son los pilares de nuestra reputación, y todos los empleados de L'OREAL deben conocerlos y adherir

Una empresa con principios éticos sólidos es una empresa en la que se puede confiar, y la confianza es la ventaja competitiva más importante que una empresa puede tener.

Pero los Principios Éticos de L'ORÉAL no son solamente palabras que se dejan de lado en momentos difíciles.

Los Principios Éticos de L'ORÉAL están vivos y nos permiten generar confianza a través de nuestras acciones cotidianas.

Integridad

Es esencial actuar con integridad para generar y mantener la confianza y las buenas relaciones.

Integridad en nuestras relaciones con los consumidores significa asegurar que nuestra publicidad se base en un rendimiento comprobado y en datos científicos.

Integridad en la relación con nuestros socios comerciales significa observar buenas prácticas de gobierno empresarial para evitar todo conflicto de interés, tanto real como aparente.

Integridad en nuestra actividad comercial significa respetar las legislaciones de los países en los que funcionamos, luchar contra la corrupción, mantener altos estándares en la contabilidad y la presentación de información, y proteger y usar los bienes de la empresa de la forma más eficaz.

Las prácticas ilegales o no éticas nunca sirven a los intereses de L'ORÉAL.

Respeto

 Lo que hacemos repercute en la vida de muchas personas. Respetar no significa ser "simpático" o simplemente darle a las personas lo que desean. Significa hacer elecciones que tomen en cuenta no solamente nuestros intereses sino también el interés de aquellos que reciben el efecto de nuestras acciones.

Respetamos a nuestros consumidores reconociendo que son todos diferentes y evitando los estereotipos, tratando de responder a sus diferentes necesidades y también brindando productos innovadores, sumamente eficientes, y fabricados con los más altos estándares de calidad y seguridad.

El respeto de L´ORÉAL por los empleados significa ofrecerles un ambiente de trabajo en el que se reconozca el talento personal y el mérito, se valore la diversidad, se respete la vida privada y se tome en cuenta el equilibrio entre la vida profesional y la vida personal.

Se espera que los empleados y las entidades de L'ORÉAL trabajen juntos con respeto e imparcialidad, y reconozcan las ideas y la contribución de los demás.

 También debemos demostrar nuestro respeto hacia la sociedad en general apoyando e implementando los 10 Principios del Pacto Mundial de Naciones Unidas en materia de Derechos Humanos, Estándares Laborales, Medioambiente y Anticorrupción.

El coraje es el centro neurálgico de nuestros principios éticos.

Sabemos que actuar de forma ética no siempre es fácil. A veces supone desafiar el status quo, estar dispuestos a cuestionar nuestras propias acciones, significa defender nuestras ideas, aún cuando no se nos escuche la primera vez. A veces significa invertir el tiempo y los recursos económicos necesarios para hacer las cosas bien.

 En la práctica, podemos demostrar coraje afrontando las situaciones difíciles, escuchando a quienes nos cuestionan, construyendo una cultura de franqueza y generosidad, de forma que nuestros empleados se sientan libres de expresar sus preguntas, ideas e inquietudes.

Transparencia

Finalmente, no menos importantes son la transparencia y la sinceridad. Siempre debemos ser auténticos y ser capaces de justificar nuestras acciones y decisiones.